Razones o señales para acudir con un Geriatra

El envejecimiento es un proceso natural que trae consigo cambios físicos, emocionales y cognitivos, con ello, es común que surjan nuevas necesidades en términos de salud y bienestar. Aquí es donde el geriatra, el médico especializado en el cuidado de personas mayores, juega un papel fundamental. Aunque muchas personas creen que un geriatra es solo para casos de enfermedades graves, este profesional puede ayudar a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores de diversas maneras. A continuación, le mostraremos algunas razones o señales que indican cuándo puede ser el momento adecuado para acudir con un geriatra.

  • Presencia de múltiples enfermedades crónicas 

Algunas personas pueden llegar a desarrollar varias enfermedades crónicas que están presentes al mismo tiempo, como lo son hipertensión, diabetes, artritis o problemas cardíacos. Los geriatras tienen un enfoque integral y pueden ayudar a gestionar estas enfermedades de forma coordinada, ajustando medicamentos y buscar reducir efectos secundarios, así como tener un adecuado control de medicamentos y evitar, en la mayor medida de lo posible, caer en una polifarmacia.

  • Cambios en la memoria o desorientación frecuente

Los problemas de memoria, el olvido frecuente o la confusión pueden ser parte del envejecimiento, pero también pueden ser signos de algo más grave, como el deterioro cognitivo leve o mayor. Un geriatra puede realizar diagnósticos y ofrecer recomendaciones para cuidar la salud mental y cognitiva.

  • Dificultad para realizar actividades cotidianas

Si las tareas diarias, como vestirse, bañarse, cocinar o mantener la casa limpia, se vuelven complicadas, puede ser señal de que el adulto mayor necesita ayuda adicional. El geriatra puede sugerir medidas para mejorar la seguridad y la independencia en el hogar o, en algunos casos, recomendar servicios de asistencia.

  • Caídas frecuentes o problemas de equilibrio

Las caídas en los adultos mayores son una de las principales causas de lesiones y hospitalización. Un geriatra puede identificar los factores de riesgo que aumentan las probabilidades de caídas, como problemas de visión, debilidad muscular o algún efecto secundario de un medicamento, y proponer un plan para prevenirlas.

  • Uso de múltiples medicamentos

Así como se mencionó en el primer punto, la polifarmacia, o el uso de varios medicamentos al mismo tiempo, es frecuente en personas mayores cuando se presentan más de una condición médica de manera simultánea. Los geriatras son expertos en ajustar los tratamientos y en evitar efectos perjudiciales, buscando siempre el menor número de medicamentos necesarios para controlar las condiciones de salud.

  • Pérdida de peso y cambios en el apetito

Si un adulto mayor experimenta pérdida de peso sin razón aparente, pérdida de apetito o problemas digestivos recurrentes, es importante consultar a un geriatra. Estas señales pueden indicar problemas nutricionales o enfermedades subyacentes que necesitan atención.

  • Cambios emocionales o síntomas de depresión

La soledad, la pérdida de seres queridos y los cambios en el estilo de vida pueden afectar el estado de ánimo de las personas mayores. La depresión y la ansiedad son comunes, pero suelen pasar desapercibidas. Un geriatra puede ayudar a identificar estos síntomas y recomendar tratamientos, medicamentos, terapia o estrategias para mejorar el bienestar emocional.

  • Dificultades para dormir

El insomnio o la alteración en el ciclo de sueño es común en la tercera edad, pero no debe ser ignorado. La falta de sueño afecta tanto la salud física como mental. Un geriatra puede evaluar las causas y ayudar a encontrar soluciones para mejorar la calidad del sueño sin recurrir a medicación excesiva.

  • Deterioro en la calidad de vida o falta de energía

Si el adulto mayor siente que su calidad de vida ha disminuido o experimenta una falta de energía constante, un geriatra puede realizar una evaluación completa para entender los factores que han incluído para encontrarse en ese estado. La fatiga puede ser causada por factores de salud, pero también por un desequilibrio en la rutina diaria, la nutrición o la actividad física.

  • Asesoramiento para familiares y cuidadores

El cuidado de una persona mayor puede ser desafiante para los familiares y cuidadores. Un geriatra no solo se enfoca en la salud del paciente, sino que también puede orientar a los familiares sobre cómo brindar el mejor apoyo, manejar el estrés y comprender las necesidades cambiantes del adulto mayor.

Entonces… aunque no haya una condición grave que debamos atender, ¿Es recomendable acudir con un geriatra? 

En pocas palabras, si. Acudir a un geriatra no es solo para quienes están gravemente enfermos o necesitan atención hospitalaria. Estos especialistas están capacitados para proporcionar cuidados integrales que abarcan la salud física, emocional y cognitiva de las personas mayores. Si tú o un ser querido experimentan alguna de estas señales, consultar a un geriatra puede marcar una diferencia significativa en su calidad de vida y bienestar general, así como prevenir dificultades en un futuro. Recuerda que prevenir y cuidar es tan importante como tratar, y la experiencia de un geriatra puede ayudar a las personas mayores a vivir una vida plena y satisfactoria en cada etapa.

 

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